Violencia en los hogares
Tipos de violencia filioparental
Habría que distinguir dos tipos de violencia filioparental:
- Una es la que hemos vivido siempre, la de un menor expuesto a la violencia ejercida por sus padres hacia él o del padre contra la madre que, al llegar a la adolescencia, reproduce conductas que ha observado.
- Y por otro lado está la violencia que surge en familias no desestructuradas con jóvenes que llevan una vida normal, pero que, por motivos como una mayor permisividad en el modelo educativo o social, se producen este tipo de episodios.
En la mayoría de los casos son los estilos de crianza autoritarios con castigos severos o los estilos permisivos y negligentes sin normas los que favorecen que surjan estos conflictos.Es entonces cuando el menor se rebela ante ellos y comienzan, primero, los problemas de convivencia y después, los violentos, en una clara escalada que va desde las agresiones verbales iniciales a las físicas.Cuando el adolescente empieza a ejercerla descubre los beneficios que puede conseguir con ella, por ejemplo, dinero, y eso es lo que hace que se mantenga.
Intervención en las familias
Se empieza verificando la información que poseen sobre las drogas: sustancias que conocen, efectos, consecuencias, opiniones, creencias, estereotipos, percepción de sustancias que usan sus hijos, etc. Normalizando así el fenómeno de las drogas y proporcionando una información realista y objetiva sobre ellas. Los pasos en la intervención son:
1.- El tipo de dinámica familiar que existe
Habilidades de comunicación, clarificación de roles y reparto de autoridad, establecimiento de normas establecidas y límites. Entrenamiento en resolución de conflictos y manejo de situaciones problemáticas.
Proporcionando pautas para el seguimiento y el control equilibrado y efectivo del comportamiento del menor. Resaltar la importancia de una normativa familiar negociada y acorde con las necesidades de unos y otros: límites y normas claras y coherentes dentro de la familia. Lograr alianzas positivas para la armonía familiar.
2.- La actitud que tienen frente al consumo de drogas de los menores es muy importante y determinante
La negación del problema y evasión, sobreprotección, alarmismo y dramatización, capacidad de respuesta y responsabilidad, etc.
3.- La gestión del ocio y tiempo libre común
Modelo de ocupación del ocio de la familia, intereses, aficiones, etc.
Ayudando así a superar la crisis que conlleva educar en estos momentos a su hijo. Ya que el trabajo conjunto incrementa la confianza y la tranquilidad de los padres, sintiéndose más seguros en su tarea educativa diaria, eliminando así, culpas y sentimiento de fracaso como padres.Mejorando las habilidades de comunicación, comprensión y entendimiento mutuo. Favoreciendo la autonomía de los hijos, evitando la sobreprotección excesiva, enseñando los pasos en la toma de decisiones y el criterio independiente.“La paz y la guerra empieza en el hogar, si de verdad queremos que haya paz en el mundo, empecemos por amarnos unos a otros en el seno de nuestras propias familias” Teresa de Calcuta





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