¿Cómo saber si mi pareja es alcohólica?
- Mi pareja bebe todos los días, pero no llega a casa por los suelos ni se emborracha
- Mi marido no es alcohólico, pero bebe en exceso los fines de semana: empieza con los vinos de mediodía, continúa con unas cañas de tarde y termina de copas por la noche
- Mi pareja no bebe, pero cuando lo hace, es horrible. Se transforma
- Mi pareja tiene su propio calendario y se reserva unos meses para beber y otros para limpiarse
- No sé si mi novia es alcohólica, pero bebe mucho vino durante las comidas y las cenas todos los días
Con este abanico de posibilidades, saber si tu pareja depende del alcohol no es tan fácil. Es necesario acudir al médico o a un centro especializado para que nos ayuden a definir su perfil. Hay varios tipos de alcohólico y diferentes fases de la enfermedad. No se trata de preguntarse si consume mucho sino de saber si mi pareja depende del alcohol.
1 # Pérdida de control
La pérdida de control es crucial para detectar el alcoholismo y para diagnosticarlo. Mi pareja ya no tiene libertad para decidir sobre su consumo. Cada vez consume más o durante más tiempo.Hay dos tipos de pérdida de control.
- No puede evitar empezar a beber: Mi pareja sabe que hoy no es el día para consumir alcohol por diferentes motivos, porque lo había decidido antes, o porque tiene otras cosas que hacer y sin embargo, lo hace.
- Cuando bebe no puede dejarlo: esta forma de perder el control es que una vez que ha empezado a beber se le va de las manos. Cuando empieza a tomar, no puede dejarlo o le cuesta mucho parar.
2 # Las excusas
Disfraza la pérdida de control con excusas. Es complicado saber si ha perdido el control porque lo disfraza de excusas y consume a escondidas.
- Autoengaño: Su salud mental está afectada por el consumo y va a buscar la manera más o menos consciente de justificarlo. Se autoengaña y engaña a los demás. Siempre es culpa de otros quedarse en el bar o tiene todo un repertorio de excusas.
- Los problemas: Dice que tiene muchos problemas y por eso consume. Un indicador del alcoholismo es pensar esto cuando es justo al revés. Después de algún problema o discusión bebe como forma de afrontar estas situaciones. La realidad es que tiene muchos problemas porque consume. El alcoholismo destruye la pareja y la vida de la persona.
- Las mentiras: Suele mentir sobre cuánto consume y se pone a la defensiva. Restan importancia a determinados consumos o consideran que beber si no se han emborrachado no es beber. Beber mucho y no emborracharse no es un síntoma bueno. Todo lo contrario.
- Bebe a escondidas y ha dejado todos los demás de lado. Si te has dado cuenta de que se aísla para beber a solas, miente sobre dónde ha estado y esconde las botellas está en un estadio avanzado de la enfermedad.
3 # Consume, aunque este perjudicando su salud
Consume sabiendo que está corriendo un riesgo y a pesar de tener problema físicos o psicológicos por beber. Una clave de esta enfermedad es que tu pareja beba a pesar de saber que eso le está perjudicando su salud. Quizás tenga ya enfermedades relacionadas con el consumo abusivo y órganos enfermos y aun así no puede dejar de beber.
4 # Consume a pesar de ver como vuestra relación se está destruyendo
Es una enfermedad devastadora para la pareja. Convivir con un alcohólico es sufrir un proceso de desgaste y perderse en discusiones, peleas y la impotencia de no poder ayudarle.
- Lo ha intentado dejar sin tener éxito: Los intentos de dejarlo también son una clave porque nos dice que la fuerza de voluntad no tiene nada que ver. Es una enfermedad.
- Consume a pesar de tener disfunciones sexuales: Tanto si tu pareja es mujer como hombre, el trastorno por consumo hace que distorsionen la realidad.
- No confías en él: Cuando no confías en él para que cuide de los niños, si los tenéis. Quizás los ha puesto en peligro en alguna ocasión o los lleva en el coche bebido.
5 # Mi pareja se ha vuelto muy inestable
Creo que tiene depresión. El síndrome depresivo es habitual en los alcohólicos.
- Tiene trastorno emocional y del comportamiento: Esto destruye la comunicación en la pareja. Se convertirá en una persona muy difícil de tratar.
- Cambios de humor: Son síntomas de la enfermedad los cambios de humor, estar un día muy arriba, excesivamente alegre y otros muy abajo. Mal humor, irritabilidad, agresividad…
6 # Aparece el síndrome de abstinencia
Un indicador clave es si se levanta con abstinencia. Hay diferentes grados del síndrome de abstinencia, por eso es mejor acudir a un especialista. Si deja de beber durante unas horas y aparecen temblores, palpitaciones, sudoración y otros síntomas que se van cuando vuelve a consumir alcohol.
7 # Otras señales de alerta de que nuestra pareja es alcohólica
El primer paso a la hora de lidiar con un problema como el alcoholismo, es reconocerlo.Otras de las señales que nos pueden indicar que nuestra pareja tiene un problema con la bebida son las siguientes:
- No sabe decir que no: Es incapaz de rechazar una copa y cuando empieza no puede dejar de beber hasta que no se acaba el alcohol.
- No controla las cantidades y siempre termina emborrachándose
- Promete que dejará de beber: Ha intentado dejar de beber en repetidas ocasiones, pero siempre vuelve a la bebida.
- Se levanta con lagunas mentales: Puede que no cumpla todos estos criterios, pero con unos cuantos ya sería suficiente. Por esto, es mejor acudir a un centro especializado donde los médicos puedan diagnosticarle.
Qué hacer cuando mi pareja es alcohólica
Hacerse cargo de los problemas de la persona alcohólica y tapar las consecuencias de la bebida, solo logrará mantener la situación o agravarla. Es importante que el alcohólico asuma las consecuencias de sus actos cuando está ebrio: deudas, destrozos, ausencias…
1 – Apoya a tu pareja
Es importante que nuestra pareja se sienta apoyada por nosotros en su proceso de recuperación. Acompañarlo a un profesional que pueda ayudarlo a dejar el alcohol puede ser el primer paso para salir de la adicción.Mostrarle nuestro apoyo a la hora de enfrentar la situación, para que no se sienta solo y asustado, también le ayudará a perder el miedo a dejar de beber. Hablar de la adicción y de cómo esta está influyendo en la dinámica familiar también ayuda a que la persona adicta tome conciencia del problema.
2 – Evita lugares desfavorables
Es recomendable evitar los ambientes dónde hay alcohol, como bares o fiestas, en los primeros momentos de la recuperación. Sustituir estos eventos por ejercicio físico puede ser una buena manera de cambiar de hábitos. Puedes acompañar a tu pareja en estas nuevas rutinas.
3 – Ayuda especializada
Antes de acudir a un centro especializado ten siempre presente que la única persona que puede ayudar a la persona alcohólica es ella misma. Un adicto solo deja de beber cuando llega a la convicción profunda y sincera de que tiene un problema. Y nadie ni nada va a influir en este proceso.





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