Infarto y cocaína, una asociación fatal
Consumir cocaína y el riesgo de sufrir infarto
De todos es sabido que el consumo de cocaína estimula el sistema nervioso y se incrementa así la concentración de adrenalina (hasta cinco veces más de lo normal) se estimula la liberación de endotelina e inhibe la producción de ácido nítrico, facilitando la trombosis coronaria.Por tanto, se multiplica por tres las posibilidades de sufrir un infarto, según estudios recientes de varias universidades españolas que se han publicado y en la que han participado más de cinco millones de adultos ingresados en centros hospitalarios entre 2008 y 2010.De este estudio, vemos que los consumidores de esta sustancia cada vez son más jóvenes, la media de edad es de 37 años y el consumo de cocaína presenta una prevalencia mayor de enfermedades hepáticas, depresión, ansiedad y trastornos de personalidad cada vez mayores, con lo cual, la patología se agrava.Expertos informan que la edad a la que se consume cocaína y la incidencia del infarto están directamente relacionadas. El riesgo es mayor con la edad del paciente y en consumidores de 35-44 años, estos tienen el doble de riesgo de sufrir esta patología que los no consumidores. El riesgo se triplica entre los de 45 y 54 años y llega a quintuplicarse de los 55 a los 64 años.
Conclusiones
La cocaína es una bomba de relojería sea cual sea la dosis consumida, aunque su consumo elevado aumenta los riesgos. No obstante, no todo son malas noticias, al dejar de consumir cocaína la función ventricular mejora y las dimensiones del corazón regresan progresivamente a la normalidad.En Síndrome Adicciones, tratamos todo tipo de adicciones a sustancias como el alcohol, el cannabis o la cocaína y cada año nos sorprende que el paciente es más joven y vienen con patologías duales más complejas.Si tienes un familiar o amigo con problemas de adicción, contacta con profesionales, ¡¡DATE UNA OPORTUNIDAD!!




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