Adicción a los videojuegos
Síntomas de la adicción a los videojuegos
No todos los jóvenes que presentan los siguientes síntomas son necesariamente adictos a los videojuegos, pero siempre es útil tenerlos es mente para evitar caer en una posible obsesión.
1.- Cambios en la personalidad.
Un joven adicto a los videojuegos comienza a sentirse irritado y frustrado si no puede jugar. También son frecuentes las mentiras sobre cuánto tiempo juega o cómo lo hace. Estos cambios en la personalidad pueden acompañarse de ansiedad, depresión y otros problemas mentales.
2.- Modo de vida extraño
Esto significa que los jóvenes empiezan a desarrollar patrones inusuales de comportamiento. Por ejemplo, duermen de día para poder jugar durante toda la noche. Cuando esto sucede es importante buscar ayuda para evitar que este patrón alterado de conducta traiga consecuencias a nivel físico, mental o emocional
3.- Gasto de dinero
Es normal que los jóvenes gasten parte de sus ahorros en videojuegos, consolas y objetos similares. El problema aparece cuando se empieza a gastar todo el dinero, incluso el de su familia y amigos para jugar.
4.- Salud física
Los muchachos adictos a los videojuegos tienen peor salud física que aquellos no adictos (como sucede en casi cualquier adicción). El síntoma más común asociado a esta adicción es el aumento de peso debido a que se pasan muchas horas sentado frente a la pantalla comiendo.Otros problemas físicos asociados al aumento de peso son los siguientes:
- Mala postura/dolor de espalda
- Dolores de cabeza y migrañas
- Trastornos relacionados con los ojos
- Falta de higiene personal
- Síndrome del túnel carpiano
5.- Efectos sobre la vida cotidiana
Uno de los síntomas más notables de la adicción a los videojuegos es que la persona afectada deja de lado sus responsabilidades y actividades cotidianas para jugar a videojuegos. Las relaciones con su familia y amigos, el trabajo o la escuela pasan a un segundo plano en favor de los juegos.Comenzarán a relacionarse menos con sus amigos, a flojear en los estudios y a estar menos comprometidos a nivel familiar.
6.- Desconexión con el mundo
Los jóvenes pueden pasarse horas y horas encadenando partidas de diferentes partes del mundo, lo que hace que desconecten de su entorno. Algunos afectados reconocen que llevan años comiendo en su habitación, alejados de su familia.
Recomendaciones para padres y educadores
1.- Realiza un horario junto con tu hijo en el que repartáis el tiempo de ocio entre distintas actividades.
2.- Propón nuevas actividades que puedan resultar interesantes para el joven
3.- Las consolas, ordenadores y otros dispositivos deben estar en un lugar visible de la casa para que el chico no se aísle y pase horas y horas jugando solo.
La familia es un elemento clave para la solución de este problema. Es importante educar a los hijos e hijas en el uso responsable de las nuevas tecnologías y los videojuegos.El fenómeno de la adicción a los videojuegos está íntimamente relacionado con la dependencia a las redes sociales. Una problemática que, al contrario de lo que sucede con los videojuegos, va mucho más asociada a las chicas.La aplicación que más consultas genera hoy en día es el WhatsApp, aunque este problema no es exclusivo de los adolescentes, sino que afecta a todos los rangos de edad y es imprescindible aprender a gestionarlo.En China, donde el uso y mal uso de videojuegos ha alcanzado cotas de epidemia, se ha diseñado un entrenamiento militar para que niños de 6 a 13 años se mantengan alejados de sus dispositivos móviles y consolas durante sus vacaciones.Lejos de ser la solución adecuada, lo cierto es que la adicción a los videojuegos es un trastorno que merece atención y tratamiento por parte de padres y profesionales.
Soluciones a la adicción a los videojuegos
Para solucionar estos problemas, los profesionales descartan los fármacos porque la psicología «tiene herramientas y técnicas suficientes». Así, confirman que, «aunque cada persona es un mundo, lo primero que hay que hacer es una valoración para ver si, además de su adicción, presenta otros problemas».Tras ello, es necesario realizar un control de estímulos, que consiste en «intentar controlar los tiempos de utilización del videojuego y en fomentar otras actividades». Además, la familia debe procurar que el videojuego esté en un lugar visible de la casa «para que el paciente no se aísle y pase horas y horas jugando».
Conclusiones
Todo depende de la responsabilidad con la que se juegue con estos productos, ya que, si se usan de manera lúdica «pueden ser un complemento más a las diferentes áreas de la vida de las personas». El problema, a su juicio, se crea «si se tiene una dependencia», ya que esta persona cada vez tendrá que jugar durante más horas.




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